
Para la primavera 2011 los colores, los estampados y los apliques florales han sido tomados de placas botánicas del siglo XVIII. El corte y los detalles de esta colección están inspirados en los trajes tradicionales de Corea. Los sombreros, habitualmente llevados por hombres, y los cinturones con bordados completan la silueta.
Esta colección empezó al ver un libro de láminas de botánica del siglo XVIII. Me inspiré muchísimo en ellas y las reflejé en las telas.



Se acercaa los vestidos coreanos en los volúmenes y los cortes de las mangas, los pantalones cruzados y sobre todo en los accesorios de hombre -cinturones y sombreros- que en este caso sirven para la mujer.
Carolina Herrera se decantó por una gama de colores desde el blanco matizado para dar paso a los beiges y grises, algunos metalizados y otros mezclados con tonos muy claros, a los naranjas, fucsias o verdes profundos, sin faltar su emblemático rojo o el negro clásico.
Suntuosos bordados de inspiración oriental llenan vestidos, faldas y tops en las propuestas de la mañana a la noche, para la que la venezolana afincada en Nueva York presentó trajes en los que mezcló los tonos porcelana y que dan lugar a una delicada y sofisticada silueta.

























De esta manera, el modisto propone para la primavera-verano de 2011 dos apuestas muy diferenciadas unidas bajo una misma colección y que sobre la pasarela pusieron de manifiesto su tendencia a llevar al consumidor diseños que abarcan desde lo más arriesgado hasta lo más funcional. 




"Es difícil ver a gente vestida al cien por cien con propuestasde pasarela", dijo el modisto, quien propone así diseños para todos los gustos, en los que o bien destacan los colores vivos y llamativos, como los neones acompañados de blancos, o bien se extienden los tonos pastel -azul celeste y rosa rebajado-, y otros más neutros". 
El diseñador ha presentado en Nueva York una de sus colecciones más arriesgadas, en la que para reproducir el movimiento de las creaciones de Calder y Manrique recurre a las lentejuelas, el macramé o las tiras de piel sintética. 

Es una colección en la que se quiere ofrecer un lenguaje nuevo, en el que se combinan las piezas de pasarela con las de diario", explicó Custo después del desfile que, como en cada edición de la Fashion Week, congregó a centenares de personas que llenaron la sala.
La colección, inspirada en el estilo grupie de los festivales de música y en artistas como el escultor estadounidense Alexander Calder, creador del juguete móvil colgante, exhibió el uso de lentejuelas, vestidos ultracortos, pantalones de pitillo con piezas holgadas con un hombro al descubierto y chalecos de macramé. La colección se acompañó de zuecos con tacones altos de madera clara. 

